El descanso: el gran aliado de tu entrenamiento

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La mayoría de personas que hacen ejercicio físico se centran en cuánto van a entrenar (los kilómetros que van a correr o las series de fuerza que van a hacer), pero pocos tienen en cuenta una variable que es fundamental: el descanso entre entrenamientos. En este post vamos a analizar cuánto deberíamos descansar y cómo hacerlo.

En cualquier planificación de entrenamiento, contemplamos tres variables fundamentales: el volumen, la intensidad y el descanso. El volumen de entrenamiento es la variable cuantitativa, es decir, cuanto vamos a entrenar (cantidad de kilómetros en bici por ejemplo). Por su parte, la intensidad es la cualitativa, que se refiere a cómo vamos a entrenar (el ritmo de carrera por ejemplo). El descanso es la variable olvidada, ya que muchas veces no se le presta la atención que merece. Sin embargo, el descanso es determinante para que se produzcan las adaptaciones en el organismo que buscamos con el entrenamiento.

 

Entrenamiento

 

En función de la capacidad física que queramos mejorar o del sistema metabólico que queremos trabajar, deberemos guardar unos periodos de descanso u otros. También influye en este aspecto el momento de la temporada en el que estemos o la época de preparación de una competición, no es lo mismo estar a dos meses de un maratón que a dos semanas.

“El descanso es determinante para que se produzcan las adaptaciones en el organismo que buscamos con el entrenamiento”

Siempre hay que tener en cuenta que el descanso depende de factores como la edad, la alimentación, la intensidad y duración del entrenamiento… pero lo más adecuado para permitir la recuperación muscular es descansar entre 24-48 horas. Si se juntan dos sesiones de entrenamiento en días consecutivos habría que analizar la carga (volumen e intensidad) para no estresar en exceso al sistema. Entrenar todos los días no tiene por qué generar una mayor mejora, puede que incluso sea peor y se produzcan lesiones.

Los días de descanso se pueden utilizar para hacer entrenamientos complementarios como, por ejemplo, natación si no es nuestro deporte habitual, pilates, entrenamiento de flexibilidad, etc. De esta manera, facilitaremos la recuperación muscular, dejaremos que el cuerpo se adapte al entrenamiento y complementaremos muy adecuadamente nuestra rutina habitual de ejercicio.

 

Descanso

 

En resumen, es fundamental que tengamos en cuenta el descanso en nuestra rutina de ejercicio, ya que sin ello, no dejaremos tiempo al organismo para que se adapte a las cargas que le hemos aplicado. No dejar tiempo de recuperación y entrenar en exceso puede ser muy negativo para nuestro sistema musculo-esquelético. Desde Sanus Vitae estamos a tu disposición para planificar tu entrenamiento de la manera más saludable y para que consigas todo lo que te propongas.

Jesús Adolfo Alarcón
Entrenador de Sanus Vitae

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